Por Milagros Chirinos, Directora de Prensa Bilingüe-Español de HRC 

Conciliar el sueño y retomar su vida con naturalidad le tomó un tiempo. Sobrevivir a la tragedia de Orlando, para Ramsés Tinoco, ha sido un proceso largo y doloroso.

A un año de la masacre que se llevó a cuatro de sus amigos, el joven de origen hondureño recuerda vívidamente los detalles del aterrador evento y reflexiona sobre lo que denomina como “el año más difícil” de su vida.

“Fue una cosa espantosa que nunca antes había experimentado. No se lo deseo a nadie”, dijo Tinoco, de 35 años, sobre la matanza que dejó 49 víctimas. Tinoco cuenta que su vida antes de la tragedia se dividía entre el trabajo, sus estudios universitarios y las “noches latinas” en Pulse. El joven logró sobrevivir el aterrador evento gracias a que se encontraba en el patio trasero del local cuando estalló el tiroteo. Aquella noche, había asistido con un grupo de amigos para celebrar en conjunto sus fechas de cumpleaños.

Uno de sus mayores consuelos era contar con el apoyo de Chris Rodman, uno de los amigos y sobrevivientes de esa noche. Después de lograr salir del centro nocturno, Tinoco regresó a buscar a Rodman; ambos jóvenes salieron ilesos del trágico episodio.

“Esa noche regresé a mi apartamento temblando, Chris se quedó conmigo. No pude dormir la semana completa y tuve que ausentarme del trabajo por un mes, no podía concentrarme. Asistí a casi todos los entierros de las víctimas, me sentía solo”, comentó Tinoco, quien comentó que el sentimiento de persecución e inseguridad perduró por meses después del suceso. El impacto de la tragedia lo llevó además a dejar de lado sus estudios de posgrado y a buscar ayuda profesional.

Estando aún en vías de recuperación, Tinoco tuvo que pasar por otro golpe emocional a dos meses de la masacre. Chris Brodman, el amigo a quien consideraba como su hermano, falleció durante un viaje Tampa debido a una rara condición médica, según las autoridades.

“Fueron casi 10 años de amistad. Cuando Chris falleció mi mundo se derribó nuevamente, me costó muchísimo superar su muerte”, dijo Tinoco, cuyo estado de ánimo se vio también afectado por la muerte de su perro, “Goldie”, a un mes de la partida de Brodman.

El ser parte de uno de los sucesos más trágicos de la comunidad LGBTQ ha cambiado la perspectiva de vida de Tinoco. Su agenda actual está cargada de eventos de apoyo a personas LGBTQ e inmigrantes, charlas sobre el uso de armas y ayuda comunitaria. Gracias al apoyo profesional y familiar, Tinoco ha retomado sus estudios universitarios y está escribiendo un libro donde narra la historia de su vida y habla sobre el miedo de vivir abiertamente.

“Todos somos iguales, nadie es mejor que nadie y todos cometemos errores. Si la gente es capaz de odiar es porque se odian a sí mismos y si es capaz de amar, es porque se aman a sí mismos. Tenemos que perdonar y salir adelante.”, dijo Tinoco, quien el día de hoy considera haber logrado superar los efectos del doloroso acontecimiento para enfocarse en su futuro profesional y personal.

HRC se solidariza con todas las familias de las víctimas y las personas que, como Tinoco, continúan tratando de superar crímenes de odio como el de Orlando. La comunidad LGBTQ debe seguir luchando unida contra los ataques y agresiones de este tipo. Las personas Latinx LGBTQ son inmigrantes, musulmanes, refugiados, mujeres, personas de color y personas con discapacidades. HRC continuará la batalla por la igualdad y seguridad de las comunidades más vulnerables de esta nación.


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