Entendiendo a la comunidad transgénero

Las personas transgénero vienen de todos los ámbitos de la vida. Somos padres y madres, hermanos y hermanas, hijos e hijas. Somos tus compañeros de trabajo y tus vecinos. Somos niños y niñas de siete años o abuelos y abuelas de 70 años de edad. Somos una comunidad diversa que representa a todas las razas, orígenes étnicos y grupos de fe.

La palabra “transgénero” o trans es un término general para las personas cuya identidad de género se diferencia de su sexo asignado al nacer. Aunque que la palabra y nuestra moderna definición de la misma entró en uso a finales del siglo XX, las personas que se definen como tal han existido en todas las culturas a lo largo de la historia.

A pesar del aumento de visibilidad de celebridades transgénero como la actriz Laverne Cox o la escritora Janet Mock, muchos estadounidenses todavía no conocen personalmente a una persona que sea transgénero, sin embargo, el número de los que sí, está creciendo rápidamente. De acuerdo con una encuesta de 2016 hecha por la firma de consultoría Greenberg Quinlan Rosner Research, encargada por Human Rights Campaign, 35% de los probables votantes estadounidenses “conocen personalmente o trabajan con una persona transgénero”. La cifra duplica al 17% que contestó afirmativamente a la misma pregunta en 2014.

Otros estudios sugieren que hay al menos 700,000 personas transgénero en los Estados Unidos, cerca del 0.3% de la población total y un 3.5% de la comunidad LGBTQ. Dichos estimados son probablemente conservadores debido a la cantidad limitada de estudios que han intentado medir la población transgénero.

¿Qué significa ser una persona transgénero?
La comunidad transgénero es increíblemente diversa. Algunas personas transgénero se identifican como hombres o mujeres, otros de género queer, de género no binario, sin afiliación de género o en algún lugar dentro o fuera del espectro de lo que entendemos por género. Algunos toman hormonas y se hacen cirugía como parte de la transición, otros no. Muchos eligen identificarse abiertamente como personas transgénero mientras que otras simplemente se identifican como hombres o mujeres.  Para más información o preguntas que pueda tener sobre personas transgénero visite nuestra lista de preguntas frecuentes sobre el tema.

En laencuesta de jóvenes LGBTQ de la Fundación HRC de 2012, cerca del 10% de encuestados se identificaron como personas transgénero o de otro género y citaron identidades de género queer, de género fluido o andrógino. Esto sugiere que una gran parte de esta generación de jóvenes se están identificando en algún lugar del amplio espectro transgénero. En muchos sentidos, las personas transgénero son como las cisgénero (es decir, que no son transgénero), pero debido al estigma social que rodea a la identidad transgénero, nuestra comunidad enfrenta un conjunto único de desafíos.

¿Qué retos enfrentan las personas transgénero?
Mientras que la visibilidad transgénero está aumentando en la cultura popular y en la vida diaria, todavía enfrentamos una severa discriminación, estigma y desigualdad sistémico. Los siguientes son problemas específicos que enfrenta la comunidad transgénero:

-Carece de protección legal. – Mientras que la agencia del gobierno federal Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo y el Departamento de Educación de Estados Unidos han tomado medidas recientes para incluir a las personas transgénero bajo protecciones existentes, no existe aún una ley antidiscriminatoria que incluya la identidad género. De acuerdo con el Índice de Igualdad Estatal de 2016 de Human Rights Campaign solo 18 estados y el Distrito de Columbia prohíben la discriminación de empleo y vivienda basada en la identidad de género; solo 17 estados y el Distrito de Columbia prohíben discriminación basada en la identidad de género en instalaciones públicas y solo 15 estados y el Distrito de Columbia prohíben discriminación basada en la identidad de género en la educación. Además, las legislaturas estatales de todo el país están debatiendo (en algunos casos adoptando) proyectos de ley específicamente designados para prohibir a personas transgénero el acceso a baños públicos que correspondan con su identidad de género, o creando exenciones basadas en creencias religiosas que permitirían discriminar contra personas LGBTQ.

-Pobreza. – En muchos casos, la falta de protecciones legales resulta en el desempleo de personas transgénero. La encuesta National Transgender Discrimination Survey (NTDS, por sus siglas en inglés) informó que el 15% de encuestados estaban viviendo en pobreza extrema (ganando menos de $10, 000 al año). Para las personas transgénero de color, las tasas eran aun más altas; 34% para los participantes negros y 28% para los hispanos que señalaron un ingreso familiar menor a $10,000 anuales. Como cualquier otra persona que ha experimentado pobreza o desempleo entiende, ser incapaz de poder cubrir las necesidades básicas puede resultar en quedar desamparado o llevar a las personas a participar en la venta de drogas o trabajo sexual para sobrevivir, actividades que aumentan el riesgo de violencia y arresto.

-El acoso y el estigma. – La comunidad LGBTQ todavía enfrenta un considerable estigma por haber sido caracterizada como mentalmente enferma, socialmente desviada y abusadora sexual. Si bien estas visiones erróneas se han desvanecido en los últimos años para las lesbianas y los hombres gay, las personas transgénero se enfrentan a la ridiculización de una sociedad que no las entiende. El estigma se desarrolla en una variedad de contextos dejando vulnerable a la comunidad transgénero con los legisladores que intentan aprovecharse de la marca antitransgénero para obtener puntos políticos baratos, familiares, amigos o compañeros de trabajo que rechazan a personas al enterarse de sus identidades transgénero y a la gente que acosa, intimida y agrede con violencia a las personas transgénero.

-Violencia antitransgénero. – Al menos 7 mujeres transgénero han sido asesinadas en lo que va de 2017. En años anteriores como en 2014, por ejemplo, se registraron 13 víctimas y el número actualmente sigue en aumento.  Estas mujeres fueron apuñaladas, fusiladas, estranguladas, quemadas y asesinadas violentamente por sus parejas o extraños. Según el informe de la organización National Coalition of Anti-Violence Programs (NCAVP, por sus siglas en inglés), crímenes de violencia y odio contra personas lesbianas, bisexuales, transgénero, queer y afectadas por el VIH, el 72% de las víctimas de homicidio (LGBTQ o con VIH) motivado por odio fueron mujeres transgénero en 2013; el 67% fueron mujeres transgénero de color. Las personas transgénero tienen pocas opciones para protegerse de la violencia y obtener justicia. La NTDS encontró que el 22% de las personas transgénero que han interactuado con la policía experimentaron acoso basado en prejuicio por parte de las autoridades, las personas transgénero de color reportaron tasas más altas. El 6% indicó agresión física; el 2% señaló abuso sexual por la policía y el 20% reportó haberles sido negado los servicios igualitarios de orden público. Casi la mitad de las personas transgénero encuestadas en el estudio dijeron que estaban incómodas al pedir ayuda a la policía.

-Barreras para la atención médica. – La recolección de datos sobre las disparidades de salud entre las personas transgénero es muy limitada, pero la información que tenemos revela a un sistema de salud que no cumple con las necesidades de la comunidad transgénero. En una evaluación de necesidades de 2012 realizada por la Coalición Trans de D.C., 44% de aquellos que identificaron la salud como una de sus prioridades dijo que el acceso a la atención médica transgénero era la necesidad más importante. Más allá de hacer frente a las barreras para obtener los servicios de salud necesarios y encontrarse con profesionales médicos que carecen de competencia en el cuidado de salud transgénero, la NTDS informó que casi al 20% de los encuestados se les había negado atención médica debido a prejuicios.  

-Documentos de identidad. – La falta generalizada de documentos de identidad precisos entre las personas transgénero puede impactar todos los aspectos de sus vidas, incluyendo el acceso de vivienda de emergencia u otros servicios públicos. Para ser claros, sin identificación uno no puede viajar, inscribirse en el colegio o acceder a muchos servicios que son esenciales para funcionar en la sociedad. Muchos estados requieren evidencia médica sobre el proceso de transición que puede ser extremadamente costoso y no es algo que todas las personas transgénero quieren, además de todos los honorarios para el procesamiento de documentos de la nueva identidad que pueden ser inasequibles para algunos miembros de la comunidad transgénero.  La NTDS encontró que dentro de los encuestados que habían pasado por el proceso de transición, 33% no habían podido actualizar los documentos de identidad que correspondan con su género afirmado.

Mientras los defensores continúan trabajando para remediar estas disparidades, el cambio no puede esperar para las personas transgénero. La visibilidad, especialmente las imágenes positivas de la gente en los medios y la sociedad, continúa haciendo la diferencia; pero esto no es suficiente y puede traer riesgos reales para nuestra seguridad, sobre todo para las personas que son parte de otras comunidades marginalizadas. Es por eso que Human Rights Campaign está comprometida a continuar apoyando y abogando para que las personas de la comunidad transgénero, que son y que pueden convertirse en sus amigos, vecinos, compañeros de trabajo y miembros de familia, tengan la misma oportunidad de triunfar y prosperar.>