Desacreditando Mitos Comunes sobre el VIH

Mitos sobre quién contrae el VIH

MITO: “El VIH es una enfermedad ‘gay’ o LGBTQ’”.
REALIDAD: Si bien las tasas de VIH son desproporcionadamente mayores entre los miembros de la comunidad LGBTQ (siglas de personas lesbianas, gais, bisexuales, transgénero y queer), el VIH de ninguna manera se limita a las personas LGBTQ. Cualquier persona, al margen de su orientación sexual, identidad de género, expresión de género u otros factores, puede contraer el VIH. Decir que el VIH es una enfermedad ‘gay’ o ‘LGBT’, es médicamente falso y sólo sirve para perpetuar estereotipos dañinos sobre las personas que viven con el VIH y sobre los miembros de la comunidad LGBT.

MITO: “¡Tengo más de 50 años! No necesito preocuparme por el VIH”.
REALIDAD: La transmisión del VIH tiene que ver con el comportamiento, no con su edad. Según CDC los estadounidenses mayores tienen más posibilidades de ser diagnosticados con el VIH en una etapa más tardía de la enfermedad.

MITO: “Estoy en una relación monógama. No tengo que preocuparme por el VIH”.
REALIDAD: Es importante hacerse la prueba del VIH, aunque esté en una relación monógama. De acuerdo con las últimas estimaciones, el 68% de las nuevas infecciones con el VIH entre los hombres gay y bisexuales ocurren en el contexto de la relación principal (por ejemplo, novio, amigo con beneficios). Asegúrese de hablar con su(s) pareja(s) sobre su salud y prácticas sexuales. Puede incluso considerar hacerse juntos la prueba de VIH y de otras infecciones de transmisión sexual (ITS).

MITO: “Puedo saber si alguien es VIH positivo simplemente con mirarlo”.
REALIDAD: Algunas personas pueden vivir con el VIH por más de 10 años sin síntomas ni signos visibles. No importa lo que diga la gente, no hay forma de saber si alguien está (o no está) viviendo con el VIH solo por su aspecto.

Mitos sobre cómo contraes el VIH

MITO: “No te puedes contagiar el VIH a través del sexo oral”.
REALIDAD: Si bien las posibilidades de contraer VIH a través del sexo oral son pocas, la transmisión es posible. Las posibilidades son aún mayores si hay cortes o úlceras en la boca o en las encías, las que pueden aparecer después de cepillarse los dientes, pasarse el hilo dental o cualquier otra actividad que pueda causar irritación. Considere usar una o más estrategias de prevención, como los condones o las barreras bucales, para reducir la posibilidad de transmitir el VIH u otras ITS.

MITO: “Si tengo sexo con alguien que vive con el VIH voy a contraer el virus”.
REALIDAD: Hay muchas maneras de mantenerse VIH negativo si tiene relaciones sexuales con alguien que vive con el VIH. Aquí le ofrecemos algunos consejos:

  • Use condones. Encuentre la talla y el tipo adecuado.
  • Use lubricante. Use lubricantes hechos a base de agua o silicona-especialmente para uso vaginal o anal-para prevenir desgarros en la piel o que se rompan los preservativos.
  • Hágase la prueba. Es la única manera de saber si su pareja tiene el virus.
  • Hágase la prueba y tratamiento de ITS. Si tiene una ITS o historial de alguna de ellas, puede que le sea más fácil contraer o transmitir el VIH.
  • Hable con su pareja. Pregúntele cuándo fue la última vez que se hizo la prueba de VIH y de ITS. Considere hacerla de manera conjunta.
  • Salga con personas indetectables. Si toman los medicamentos sistemáticamente, las personas que viven con VIH pueden disminuir la cantidad de virus en sus cuerpos hasta alcanzar niveles indetectables. Una persona que vive con VIH y que es indetectable se puede mantener con buena salud y no transmitir el virus a su pareja. Hay opciones preventivas (condones, PrEP) para aquellas relaciones donde una persona no sea aún indetectable.
  • Sea consciente del uso de drogas y alcohol. El abuso de sustancias puede aumentar las probabilidades de contraer VIH directa e indirectamente, dependiendo de las circunstancias.
  • Cambie las jeringas. Si se inyecta hormonas, drogas o esteroides use una jeringa nueva y limpia o cualquier accesorio inyectable siempre.
  • Considere usar PEP. PEP es una estrategia preventiva de VIH que puede usarse en situaciones de emergencia como cuando ha tenido relaciones sexuales sin preservativo y con una persona cuyo estatus de VIH desconoce.
  • Considere usar PrEP. PrEP es una estrategia preventiva de VIH que se puede tomar diariamente para reducir las probabilidades de contraer el virus.

Mitos sobre la prueba del VIH y su tratamiento

MITO: “Recientemente la prueba del VIH me dio negativa, así que no tengo nada de qué preocuparme”.
REALIDAD: Hacerse la prueba del VIH durante un período ventana puede resultar en un resultado falso, especialmente si participó en actividades de alto riesgo en las semanas o meses antes de tu prueba. Averigüe qué tan largo es el período ventana para la prueba de VIH que le hicieron y considere hacerse la prueba temprano y con frecuencia.

MITO: “Veo a mi médico una vez por año para una revisación completa, estoy seguro de que la prueba del VIH está incluida”.
REALIDAD: Las pruebas de VIH deberían ser una parte rutinaria en tu examen anual, pero tal vez no siempre ocurra así. Asegúrese de preguntarle a su proveedor de atención médica al respecto para estar seguro de ello.

MITO: “Los medicamentos para el VIH son un veneno. Destruirán tu cuerpo”
REALIDAD: Al principio de la epidemia del VIH y SIDA, los medicamentos para el VIH eran difíciles de tomar y tenían efectos secundarios debilitantes. Desde entonces, los científicos han creado medicamentos que tienen menos efectos secundarios y son más fáciles y seguros de usar.

MITO: “No importa lo que digan, el VIH es una sentencia de muerte”.
REALIDAD: El VIH es una condición médica a largo plazo que puede ser tratada con facilidad. Una persona que vive con VIH, hoy en día, puede vivir una vida larga y saludable tomando sistemáticamente sus medicamentos.

Mitos sobre la prevención del VIH y el sexo más seguro

MITO: “Estoy tomando la PrEP. No necesito usar condones”.
REALIDAD: Cuando la PrEP se toma de acuerdo con las indicaciones de un proveedor de atención médica bien informado, provee un alto nivel de protección contra el VIH. Sin embargo, la PrEP no protege contra las otras ITS ni el embarazo. Usar un condón provee protección adicional contra estas dos situaciones.

MITO: “La PrEP es sólo para las personas que tienen mucho sexo y que no quieren usar condones”.
REALIDAD: Hay muchas razones por las que las personas pueden querer aprovechar las ventajas de la PrEP. Tal vez estén en una relación con una persona que vive con el VIH. Tal vez tengan dificultades para usar condones consistentemente. Cualquiera que sea la razón, la PrEP es una estrategia de prevención del VIH segura y efectiva que debe verse como una adición bienvenida a la caja de herramientas preventivas del VIH.

Este recurso no sustituye el consejo médico profesional y los ejemplos mencionados no aplican a todas las situaciones. Le invitamos a buscar recursos adicionales de otras comunidades partidarias y a que converse con un profesional de la salud antes de tomar cualquier decisión médica. Actualizado: febrero de 2017​